Cualquier planificación en nuestra vida puede sufrir variaciones. Podemos querer estudiar una carrera y un cambio en la ley modifica su duración o contenido. Querer trabajar en un sector aparentemente estable, pero a la hora de entrar al mercado laboral, una crisis lo ha hecho menos atractivo. Compras unas entradas para ver a tu país en la segunda fase de un mundial, y este no pasa de la fase de grupos…

Todo en la vida puede y va a cambiar. Y esto se cumple en el ámbito financiero, donde hay que poner especial foco en el seguimiento de los planes que nos hemos marcado. Darwin decía, entre otras cosas, que solo sobrevive el que mejor se adapta a los cambios. Vamos a aprender como adaptarnos a los cambios macro y de mercado.

Ejemplo de planificación: Compra de vehículo

Imagina que te acabas de comprar un coche. Vamos a establecer una vida útil de 10 años, para hacer el ejercicio mas simple. Realmente, si necesitas un coche para tu día a día, y sabes que en 10 años tendrás que comprarte otro, debería de empezar a ahorrar desde ya mismo, para entre otras cosas, no tener que acudir a la financiación externa lo que hará encarecer el coste total de la compra.

Establezcamos primero un objetivo, y después, un plan financiero. En 10 años quiero comprar un coche de 15.000 eur, y ya tienes esa cantidad en una cuenta de ahorro en tu banco (vamos a utilizar en ejemplo en el que ya tenemos ahorrado este importe, en el siguiente artículo utilizaremos la vía del ahorro periódico).

Cuidado con la inflación

Para establecer una buena planificación, tenemos que saber el dato del IPC autos. En 2019, este cerro con un alza del 1,2%. Lo ideal sería saber la media del IPC autos de los últimos 10 años, pero usaremos el datos del año pasado para simplificar los cálculos. Esos 15.000€ que tienen en cuenta corriente, te generaran unos intereses del 0,05% en el mejor de los casos, debido a los bajos tipos que ofrecen los bancos.

Un coche que hoy cuesta 15.000 eur, con una inflación del 1,2%, en 10 años costará 16.900 eur. Tus ahorros, al 0,05%, valdrán 15.075 eur dentro de 10 años. Por lo tanto, tendrás que poner de tu bolsillo 1.825 € para poder hacer la compra. Una opción para combatir a esa inflación y que nuestros ahorros no pierdan poder adquisitivo será invertir en fondos mixtos de renta variable. ¿Por qué? Pues porque esta categoría ha obtenido una rentabilidad anualizada durante los últimos 10 años del 5,36%, muy superior al IPC de autos. Este tipo de fondos tiene invertido su patrimonio en renta variable entre un porcentaje que oscila del 30% al 75%.

Pero según se acerca el final de nuestra planificación, no tiene sentido tener demasiada exposición en renta variable, ya que una caída del mercado puede comer parte de la rentabilidad obtenida, por lo que según se acerque el final del plazo marcado, iremos ponderando nuestra inversión hacía fondos más conservadores, por ejemplo los mixtos de renta fija, que tienen una inversión en renta variable entre el 0% y el 30%. La rentabilidad acumulada en los últimos 10 años de esta categoría de fondos ha sido del 3,04%, por lo que también se supera el IPC autos.

Plan de reajuste

Una opción de reajuste sería dividir el peso el renta variable inicial entre el numero de años (70%/10=7%), y reajustar anualmente, incrementando dicho peso en renta fija:

PLAZORENTA VARIABLERENTA FIJA
1070%30%
963%37%
856%44%
749%51%
642%58%
535%65%
428%72%
321%79%
214%86%
17%93%

De esta forma, vamos reduciendo riesgo según avanzamos en nuestro horizonte temporal y vamos consolidando los beneficios obtenidos por la inversión en renta variable. Este reajuste se puede hacer mediante traspaso entre fondos de inversión, bien eligiendo uno que cumpla sus porcentajes de inversión con nuestros objetivos, o eligiendo varios, ponderando la inversión en base a la composición de su cartera.

Aclaración: Este artículo no supone una recomendación de compra de determinados fondos de inversión, los ejemplos usados en los enlaces tienen carácter informativo, ya que no recibimos patrocinio de ninguna gestora o entidad financiera. Para mayor información, recomendamos acudir a un profesional financiero.

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