Introducción

Hoy traigo un artículo práctico donde muestro la composición de mi cartera de renta variable.
Cada persona es distinta y lo que le funciona a uno, a otro no. Ello depende de varios factores, como la edad, aversión al riesgo, capital inicial, capacidad de ahorro, el tiempo (ya sea el horizonte temporal de la inversión, como el tiempo dedicado a ello), fiscalidad, objetivos etc..
En mi caso, no me limito a una sola estrategia de renta variable, sino que combino varias. ¿Por qué? Porque es esa combinación la que se adapta a mí en todos los aspectos, ya sean personales o financieros. Esto no impide que mañana haga variaciones de las mismas, adopte otras o elimine alguna.
Tener una mentalidad abierta ayuda mucho a un inversor.

Estrategias de Renta Variable

Vamos a ello. En mi caso, la cartera de renta variable se compone de tres estrategias, y por tanto tengo diferenciadas tres carteras:

Cartera Dividendos.

Ya hemos hablado en otros artículos de la estrategia de dividendos. Si no los has leído aún, puedes pinchar aquí. A groso modo, se trata de ir formando a lo largo de los años una cartera de empresas de largo plazo, las cuales reparten dividendos, y que durante el periodo de formación de cartera iremos reinvirtiendo hasta que se decida lo contrario y empecemos a disfrutar de ellos.
El fin es tratar esos dividendos como si fueran otro salario más, el cual nos permitirá tener una vida más cómoda y menos dependiente de una sola fuente de ingresos. En este artículo de Rankia también lo comento.
Por regla general, las empresas de esta cartera no se venden. Siguen la filosofía de Buy&Hold. Ello no está en contra de hacer rotaciones y mejoras en la cartera, con el fin de aportar más seguridad y librarse de lastres o errores cometidos, sobre todo al principio.
En mi caso combino empresas de alta rentabilidad por dividendo inicial con menor crecimiento, con otras de baja rentabilidad dividendo inicial pero que tienen un mayor crecimiento.

Cartera Crecimiento.

Las empresas de esta estrategia no reparten dividendos, suelen reinvertir todos los beneficios para su propio crecimiento. Esta estrategia es más activa. Inviertes en empresas con gran potencial de subida con el fin de venderlas, logrando así la correspondiente plusvalía. Es una estrategia que requiere más tiempo (búsqueda de empresas, seguimiento etc..) y también suele ser más volátil. Lo fundamental en esta estrategia es la gestión del dinero.
En esta estrategia, se compra “caro” para vender aún más “caro”. Más bien se compran empresas fuertes, (suelen estar en máximos históricos) para venderlas aún más fuertes. Si sigues esta estrategia, no puedes comprar empresas con tendencia bajista (pensando que están baratas) y esperar un cambio de la misma, ya que la probabilidad que ocurra es baja y además habría un coste de oportunidad enorme.
Si hubiera un estudiante que hubiera aprobado todo con sobresaliente y otro que haya suspendido todo. ¿Por cual apostarías el siguiente curso para que sacara sobresaliente de nuevo? Pues eso. El momentun es crucial para esta estrategia. Por eso la idea es ver que sectores están tirando y dentro del sector elegir aquellas empresas con gran potencial.
En esta estrategia no pongo objetivos de venta ni de tiempo. Es más discrecional. Si compro una empresa y en dos meses sube un 80%, puede que la venda o no. Y también puede que las conserve años con un crecimiento más pausado y constante. Eso si, si se produce un cambio de tendencia hay que vender. Suelo usar filtros técnicos para la salida.

Actualmente invierto en tecnológicas que estén transformando/revolucionando nuestra sociedad. Como sabéis ahora el Nasdaq está disparado, pero no quiero ahondar mucho más en el tema ya que es material de otro artículo.

Cartera indexada.

Esta cartera la formé con el fin de proporcionar una hucha a mis hijos. En vez de el clásico cerdito de barro (también viene bien), la idea era ir aportando mes a mes una cantidad baja y de forma automática (no requiere tiempo) a un instrumento financiero que diera una rentabilidad a largo plazo (hablamos de un horizonte temporal de 18- 20 años), y no retuviera fiscalmente para que el interés compuesto hiciera su trabajo. La elección fueron los fondos de inversión indexados. Tenemos un apartado sobre fondos indexados aquí, donde explicamos la estrategia.

En mi caso, uso los fondos de inversión indexados de acumulación de la gestora Amundi.

Composición

Veamos por dentro la composición de cada cartera:

Composición de mi cartera de renta variable
  • En cuanto a la cartera de dividendos, busco una cartera muy defensiva. Así el eje central se compondrá de empresas de sectores defensivos: Utilities, consumo defensivo, salud, telecomunicaciones.
  • La cartera crecimiento tiene mas rotación. Hoy tengo estas empresas pero mañana puede que no (si hago un poco de trading con ellas).
    Podría considerar algunas empresas situadas en la cartera de dividendos como de crecimiento,. Un ejemplo puede ser Disney, pero he preferido colocarla allí ya que en principio la quiero conservar para siempre.
  • La cartera indexada tiene diferentes aportaciones. Por ejemplo al Amundi Europeo hago aportaciones semestrales y no mensuales.

Conclusión

El propósito de este artículo es animarte a buscar tu lugar como inversor. No existe una única posibilidad. Existen más alternativas y hablamos de ellas en está página, bien puede ser formar una cartera de fondos de inversión de gestión activa, cartera de ETFs, inversión inmobiliaria etc..

La clave es sentirte cómodo con tus inversiones. Eso sí, tienes que lanzarte, de nada sirve ver a otro, si luego no lo implementas. Como verdaderamente encuentras tu lugar, es con ensayo y error y a lo largo del tiempo.

Ya lo decía Confucio:

Me lo contaron y lo olvidé, lo ví y lo entendí, lo hice y lo aprendí”.

Un saludo, Jose

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