Desde la impactante quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, hemos vivido otras situaciones de quiebra de entidades financieras y solicitudes de rescate por parte de estados, que han hecho que aprendamos a la fuerza con que tipo de activos perderíamos todo el capital si fuéramos tenedores de ellos en estas entidades o instituciones.

El último caso ha sido la compra de Banco Popular por parte de Banco Santander por 1 €, entidad “inviable” según la Junta Única de Resolución. Esto ha tenido una grave consecuencia para muchos inversores minoritarios; accionistas y tenedores de deuda subordinada y bonos convertibles contingentes, han perdido toda la inversión.

En estos días muchos amigos y familiares me han hecho preguntas tales como ¿por qué su inversión vale 0 €? ¿si tengo una cuenta/depósito en el Popular, he perdido el dinero? ¿Dónde ha ido a parar el dinero de las tres ampliaciones de capital llevadas a cabo en los últimos 5 años? La respuesta a esta última pregunta, aunque la intuyo, no la sé con certeza… vayamos a analizar las anteriores.

Un concepto que hay que tener en cuenta a la hora de realizar una inversión es el orden de prelación. Según la RAE, prelación es la “preferencia con lo que algo debe de ser atendido”. En el ámbito financiero, se entiende como los productos cuyo capital debe ser devuelto a los ahorradores/inversores antes que cualquier otro. El orden de prelación en una entidad financiera, ordenado de más seguro a menos, es el siguiente:

  1. Cuentas corrientes y depósitos bancarios.
  2. Cédulas hipotecarias
  3. Pagarés y Bonos Senior
  4. Deuda subordinada con vencimiento y Convertibles Contingentes (cocos)
  5. Deuda subordinada perpetua
  6. Participaciones preferentes
  7. Cuotas participativas y acciones

Cuentas corrientes y depósitos​

estos están garantizados por el Fondo de garantía de depósitos en 100.000 € por titular y entidad. En el caso de Popular, no se ha llegado a ese extremo ya que ha sido comprado antes de que se quedara sin liquidez para atender los masivos reembolsos. Además, ahora Banco Santander dará liquidez a las siguientes salidas de dinero en dichos productos. Al ser los productos más seguros, son los que menos interés ofrecen.

Cédulas hipotecarias 

son activos de renta fija que las entidades financieras comercializan para financiarse. Tienen diferentes plazos de vencimiento y tipos de interés, y está respaldada por una cartera de préstamos hipotecarios. Aportan una doble garantía al comprador; la solvencia de la entidad financiera que las emite y el respaldo de la cartera de préstamos hipotecarios, que da derecho preferente sobre el resto de acreedores.

Pagarés y Bono Senior

 Un Pagaré es un compromiso de la entidad financiera, de devolución de dinero prestado del cliente (beneficiario) a una fecha determinada y con un tipo de interés pactado. No se hayan adheridos al fondo de garantía de depósitos y dependen de la solvencia de la entidad que los emite. Un Bono Senior es un activo de renta fija, que suele tener un vto entre 2 y 5 años, emitido por una entidad financiera o compañía privada (Telefónica, Repsol, etc…) y que está garantizado por el patrimonio de la entidad o cuenta con garantías adicionales, como avales de otras entidades. Es deuda de alta calidad.

Deuda subordinada y Convertibles Contingentes

La deuda subordinada es similar a los Bonos Senior, pero es deuda de menor calidad ya que no cuenta con garantías adicionales, únicamente atiende a la solvencia de la entidad. Puede ser con un vencimiento determinado o perpetua. Los Bonos Convertibles Contingentes, son activos de renta fija, llamados híbridos, en los que se paga un cupón y hay posibilidad de que sean convertido en acciones de la entidad. En ocasiones, es el inversor el que decide a vencimiento si los convierte en acciones, pero en otras ocasiones es la entidad la que establece condiciones para la conversión automática en acciones, que suelen coincidir con situaciones delicadas de la compañía. Por lo tanto, son rentables para el inversor siempre y cuando “todo vaya bien”.

Participaciones preferentes

Son activos de renta fija,sin fecha de vencimiento y carácter perpetuo, pero la entidad se reservaba el derecho de amortizarlo en un plazo determinado, que solía ser al cumplirse el quinto año, siempre y cuando el banco no quebrara. Ofrecían un cupón muy alto ya que este se pagaba solo si el banco había conseguido beneficios. Cotizaban en un mercado secundario y no gozaban de gran liquidez, por lo que la valoración (precio) podía verse muy afectada.

Acciones

valor de las fracciones en la que se divide el capital social de una empresa, dando derechos políticos (voto en juntas) y económicos (cobro de dividendos). Su valor depende de la oferta y demanda de las mismas. No tiene un retorno fijo de capital invertido, su evolución depende de la solvencia y buena marcha de la compañía.

Es cierto que siendo ahorrador minorista, solo tendremos acceso en la mayoría de los casos a depósitos, cédulas hipotecarias y acciones, pero en modelos de atención de Banca Personal y Banca Privada el resto de productos está a la orden del día.

En los últimos años, desgraciadamente todos hemos conocido algún caso de un familiar que ha tenido estos productos y que pueden haber salido mal. Por lo tanto, es muy importante conocer las características de los mismos y sobre todo, atender a la solvencia del emisor.

Buena inversión.

Compartir esto