Salmantino de nacimiento y de corazón. Nací en 1983. Soy de la EGB, aquella generación que jugaba en la calle, teníamos heridas en las rodillas y sufrimos la muerte de Chanquete.

He seguido los pasos de una educación clásica. Ya sabéis: “Sé un buen estudiante para llegar a la universidad, y poder encontrar un trabajo en el mejor de los casos, ir ascendiendo en el tiempo y cotizar todo lo posible para tener una jubilación del Estado”.

Y sí, tengo algún título en un cajón de la habitación. Pero no quiero pensar que eso me define, lo que me define de verdad es lo que haré a partir de ahora.

Tengo 35 años y me planteo cosas como ¿Por qué tienen que decidir por mí cuándo me jubilo?  ¿Por qué tengo que tener solo un mes de vacaciones al año? ó ¿Por qué seguir un plan establecido que no he elegido yo?

No hace tanto tiempo me di cuenta de la necesidad de tener un pensamiento crítico. De experimentar y comprobar las cosas por mí mismo. No juzgar a los demás. Ver la otra cara de la moneda. Y de pensar que existen otras opciones: Plan B, C y por que no plan D.

Soy un amante de la lectura y del deporte. Partidario de tener menos cosas y vivir más experiencias. Soy tanto de mar como de montaña. Aprecio una buena caña con amigos y disfruto cada momento que paso con mi familia.

Una de mis pasiones siempre han sido las finanzas. Y aunque a priori parezca un tema feo o complicado (eso nos han hecho creer), es un campo que deberíamos manejar todos con soltura.

Es una pena que por una mala gestión de los recursos y por falta de educación financiera, no podamos vivir la vida que merecemos.

No puedo imaginarme un mundo mejor sin antes invertir en educación financiera. Por eso, la idea de esta página: Queremos divulgar contenido que te ayude a mejorar tu vida a través de las finanzas.

Soy consciente de que queda mucho camino por recorrer, pero transitarlo con la actitud adecuada, eso, es lo importante.

Decía Sócrates: “Solo sé que no sé nada”. Cuando alguien cree que lo sabe todo, deja de escuchar, de formarse y por tanto de evolucionar. En mi opinión la mejor mentalidad a tener es la de estudiante eterno.

Así soy yo, un eterno estudiante, solo que ahora también quiero compartir contigo lo que aprendo.

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