Hay una máxima sobre la que tienes que reflexionar; vives en una sociedad de consumo, y cada segundo recibes mensajes para consumir, es lo que tiene el capitalismo. Por desgracia (o por suerte para algunos) dicho consumo va aparejado a endeudamiento, sobre todo en países como el nuestro. Estoy a favor de la financiación sana, incluso del apalancamiento moderado en la inversión, pero voy a enseñarte a diferenciar que debes y que no debes financiar, tanto a corto como a la largo plazo.

Os dejo el enlace al simulador de prestamos de Banco de España, el que he usado para los ejemplos prácticos de este articulo. Acerca de App, la calculadora hipotecaria de Karl es la que uso en mi día a día, os dejo la versión web.

Tarjetas de crédito; el demonio de las finanzas personales.

Grábate esto a fuego: las compras aplazadas mediante tarjeta de crédito son el mal encarnado en forma de plástico.

  • Mal uso; financiar una compra por tarjeta a plazos, ya sea en porcentaje o cuota mensual. Los tipos de interés que te van a cobrar por esta cobra van a superar el 20% TIN, una salvajada, muy superior a la de un préstamo personal. Si te dan una tarjeta con 2.000€ de crédito, y gastas 1.000€ en un ordenador pagado a plazos, vas a pagar casi 1.200€ por dicho ordenador, y como vas a tener “hueco” en la tarjeta, vas a seguir comprando, por lo que vas a tener siempre una deuda de 2.000€ al 20% que te va a acompañar durante muchos años. He visto innumerables ocasiones en las que clientes no pueden afrontar el pago y tienen que refinanciar esta deuda mediante un préstamo personal. Endeudarse para pagar deuda, ¿no te parece de locos?
  • Buen uso; tarjeta de crédito con bajo limite con forma de pago total a fin de mes. Si tienes que reservar un hotel, un coche de alquiler, o se te rompe la batería del coche y tienes que pagar ya 200€, el bueno uso es que dicho gasto se cobre el primer día hábil de mes, cuando ya has recibido la nómina. Pero ojo, que su uso descontrolado puede llevar a que nos coma gran parte de la nomina una vez cobrado.

Préstamo personal para vehículos o moto; evítalo a toda costa

A veces no queda más remedio que tener coche/moto para trabajar, llevar a los niños al colegio, actividades de ocio, visitar familia, segunda residencia, etc… y en ocasiones necesitamos un vehículo de hoy para mañana y no tenemos ahorrado para comprar uno de golpe. En ese momento hay que financiar pero, ¿has contemplado otras opciones?

  • Mal uso; financiar alto importe de un vehículo a un tipo de interés alto. Cada marca de vehículos tiene su financiera propia, para “flexibilizar” el acceso a los vehículos al consumir. De hecho, te harán un descuento “importante” si financias con ellos, pero lo que no sabes que es con los intereses que vas a pagar, dicho descuento no existirá al finalizar la operación o será muy bajo. Una financiación de 20.000€ a 4 años al 4% TIN resulta unos intereses al final de la operación de 2.108,09€, ¿te suena que puede ser mas o menos el descuento sobre el precio final que te ofrece el concesionario? ejem ejem…
  • Buen uso; es un error financiar un bien a largo plazo que pierde valor diariamente. Es posible que llegue un momento en el que tu coche valga menos que la deuda pendiente, ¿y si tienes un accidente y se declara siniestro total? ¿compensará la indemnización del seguro? ¿y si tienes te quedas en paro o con una incapacidad laboral y tienes que venderlo? En la medida de lo posible, aconsejo comprar el vehículo con fondos propios, aunque soy consciente que es difícil. Si no pudiera ser, comprar parte con fondos propios y parte financiado, o plantearse la opción de renting. Obviamente, si eres empleado de banca o tienes acceso a financiación a muy bajo coste, la película cambia…

Préstamo personal para estudios o gastos médicos; ¡¡por supuesto!!

No me canso de decirlo; el gasto en crecimiento y cuidado personal es la mejor inversión. Si estudias y te formas, crecerás personal y laboralmente, y eso va a llevar aparejado una mejora en la calidad de vida. Al igual que una financiación en un gasto medico, hará que estés física y mentalmente mejor, evitarás complicaciones y a priori, vivirás mas y mejor.

  • Mal uso; financiar a altos tipos de interés. Como consumidor responsable, al igual que pasamos muchas horas decidiendo que master, que doctorado o que curso de idiomas elegir, es igual de importante comparar financiaciones. Ojo con elegir la financiación que nos ofrece dicha escuela o centro medico, ya que casi todos tienen convenios con financieras, y quizás no sea la mejor. Busca y compara, no te precipites.
  • Buen uso; busca becas, ayudas, y prestamos estudios a tipo 0% o bajos, hay entidades que tienen este tipo de financiaciones, con periodos de carencia. La banca ética y responsable esta de moda, o puedes indagar vías de Crowfundig.

Préstamo personal para vacaciones, mobiliario, equipos tecnológicos: grave error

“Disfrútalo y págalo en cómodos plazos, es al 0%”. NO. ¿Pero si es al 0%?. Que NO. ¿Pero si la cuota es de solo 30€ al mes?. De la palabra NO, ¿Qué no entiendes?.

  • Mal uso; según mi filosofía de vida, y me encantaría que me contra argumentarais, las vacaciones son un premio, un capricho, y no nos equivoquemos; es obligatorio descansar y desconectar, pero no hace falta irse a Punta Cana o a un resorte de 4 estrellas a Tenerife, o pegarse un finde en Ibiza con los amigos de locura. Yo ahorro para mis vacaciones justo el mes después de haber llegado de las últimas, ¿y tu?. la compra de muebles ha de ser con fondos propios, porque quizás a los 4 años cambias de opinión, o se rompen, o tienes que mudarte, y un mueble de segunda mano tiene poco valor, no pagues intereses por algo que pierde valor. ¿Financiarías un equipo de gaming de 2.000€ si no eres youtuber? ¿una guitarra Fender con su ampli por 3.000€ si no eres músico? ¿un iMac por 2.600€ si no eres diseñador grafico o arquitecto?
  • Buen uso; el problema no es el tipo de interés, es que vas acumulando cuotas de financiación que mes a mes roban tu nomina. TU TRABAJAS PARA TI, NO PARA PAGAR A LOS DEMÁS. Si eres profesional has de invertir en equipos con los que puedas desarrollar tu trabajo, y ahí si es necesario y bueno invertir, ya que que son activos que generan ingresos. Cuidado con las comisiones de apertura y productos asociados a financiaciones al 0%, que te cuelan seguros y tarjetas de crédito.

Llegamos al punto caliente que seguro que estas esperando, ¿y la vivienda? ¿y la segunda residencia? ¿y la vivienda para inversión?. Esto da para una tesis, pero te daré mi análisis mas objetivo en el siguiente artículo.

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