Seguimos profundizando en la estrategia inversión por dividendos y para ello tenemos que hacer hincapié en la parte psicológica ya que es la clave.

Si no has leído el artículo anterior pincha aquí.

Consideraciones Previas

  • Nadie sabe lo que va a pasar en el futuro. Por mucho que leas a inversores que a priori parezca que tengan mucho conocimiento y recomienden un valor, o su análisis parezca maravilloso y él mismo, haya comprado, no significa que no pueda equivocarse. Lo mejor es ir creando un criterio propio, cometer tus propios errores y sobre todo usar el sentido común. Intenta tener una mente abierta y leer con el propósito de coger ideas, pero forma las tuyas propias.
  • En principio, cuanto “menos” conocimiento hay, mayor diversificación hay que hacer. Eso no significa que sea lo más rentable o eficiente, sino que tu riesgo estará más controlado.
  • Grábate esto: Ninguna empresa es perfecta para siempre.
  • Es imposible comprar en mínimos y vender en máximos (en realidad si es posible, y puede que lo consigas alguna vez, pero sera posiblemente por azar, así que no te acostumbres ). En principio en esta estrategia no se vende, aunque si puedes rotar algún valor si ya no la consideras válida.
  • Esto no es la gallina de los huevos de oro. Estrategias en bolsa hay muchas. Esta es una más. Es una estrategia sensata, tranquila y rentable y que cualquier persona o casi cualquier persona puede llevar a cabo.
  • Importante: Si en algún momento piensas que eres un máquina por hacer lo que estás haciendo y lo bien que lo haces, extrema la precaución.

Dos visiones a la hora de formar la cartera

Las empresas ahora “no perfectas“.

A veces la empresas pasan por problemas o baches. A veces esos problemas los tiene específicamente una empresa o también todas las del sector en general. Lo interesante es detectar las causas y si están trabajando en su solución. Porque el pasado importa, pero importa más como están trabajando hoy para volver a ser eficientes mañana.

Pongamos un ejemplo:

      Actualmente sabemos que el sector bancario o el de telecomunicaciones están deprimidos y se pueden ver empresas que cotizan “baratas”, con una alta rentabilidad por dividendo. ¿Es oportunidad de compra? Pues depende de lo que cada uno piense, esto es la gracia de la Bolsa.

Telefónica ha dado alegrías a mucha gente, ¡ay! las famosas “matildes”. Pero si tenemos en cuenta a aquellos que compraron telefónica hace diez años a 18 por ejemplo, con reducciones de dividendo por el camino etc. muy contentas no están. Esas personas que entraron con intención de no vender nunca, han visto como sus rentas anuales (dividendos) han disminuido así como el valor de sus acciones. Desde su punto de vista, para muchos, Telefónica es un destructor de valor y fue un auténtico error meterlo en cartera. Odian la empresa, su deuda, directiva.. todo, y solo quieren vender (con las menos perdidas posibles) si no lo han hecho ya. Vamos que lo que leas de esta empresa por ellos, seguramente no guste.

Ahora, imagina un inversor que no ha pasado por ese proceso. Empieza a formar una cartera ahora. Lógicamente, no tienes ese dolor monetario ni emocional. Su pensamiento puede ser totalmente diferente. Piensa que Telefónica es una empresa para el largo plazo, que está pasando años malos, pero que es una pieza clave para el futuro, integración del 5G, etc..Viendo los últimos años está haciendo un esfuerzo en reducir su deuda y ser más eficiente y parece que técnicamente la acción está haciendo suelo. Además tiene una gran rentabilidad por dividendo a estos precios. Total, mejor comprarla ahora a 7 que a 18 no?

No digo que Telefónica sea compra, ni recomiendo comprar. No mal interpretéis lo que estoy diciendo. Lo que digo es que una misma empresa desde el punto de vista de un inversor a largo plazo puede tener distintas visiones. Es decir todo es relativo en función del prisma por el que se mire.

Es importante la objetividad y la previsión que tengas del futuro de la empresa y no a veces tanto de su pasado.

Cuando formas cartera con este tipo de empresas haces un poco de value, es decir, compras empresas que crees que están infravaloradas por los problemas temporales pero que tienen valor para el largo plazo.

Como dije antes, no vas a comprar en mínimos y tampoco sabes con certeza que empresa lo hará mejor que el resto de su sector, pues por eso muchas veces, lo ideal es diversificar. En el caso de las telecomunicaciones: Telefónica, Vodafone, British Telecom, ATT etc..

Las empresas ahora “perfectas”

Por otro lado, hay otras empresas que sus números son casi una maravilla. Todo va fenomemal y brillan por su calidad. Llevan muchísimos años aumentando su valor así como el dividendo (DGI) repartido a sus accionistas. Todos la quieren para su cartera. Por ejemplo: Jonson & Jonson, Procter and Gamble, Diageo etc.. ¿Que ocurre con estas empresas? Que la calidad se paga. Siempre suelen estar “caras” y las vas a ver con una rentabilidad por dividendo del 2% aproximadamente. Y lo que buscamos son rentas con una media de un 4-5 %.

El mejor momento para comprar estas empresas son las recesiones generales donde todos los valores bajan. En esos momentos tienes que estar preparado e hincarles el diente.

También a veces bajan puntualmente ya que la bolsa es pura gestión emocional, dando a veces alguna rentabilidad del 3% o algo más, donde los inversores de largo plazo que pertenecen a esta estrategia no dudan en meterlas en cartera. Aunque sea con una compra parcial (ya hablaremos de esto).

Este tipo de empresas no dan las rentabilidades que pueden dar las otras de las que hablábamos anteriormente pero te ofrecen calidad y por consiguiente estabilidad en tu cartera.

Conclusiones

Cuando empiezas a formar cartera, a no ser que estés inmerso en una crisis, y puedas adquirir esas empresas “perfectas” para tu estrategia desde el principio, desde mi humilde opinión, lo ideal sería combinar ambas. Porque las “no perfectas”puede que se conviertan en “perfectas” y las “perfectas” en “no perfectas”.

A veces no es tan importante tu Rentabilidad por dividendo inicial sino el incremento del dividendo anual. De ti depende como quieres formar tu cartera, pero una cosa está clara: El futuro no lo conocemos.

Una manera sería, dar más peso a las empresas de mayor calidad y esperar con efectivo a que llegue ese momento ideal para comprarlas y poco a poco ir comprando empresas ” no perfectas”, que aunque ahora originen inestabilidad en tu cartera puede que mañana den grandes alegrías. Total es una estrategia de largo plazo y empezar cuanto antes para beneficiarte del interés compuesto es clave.

Compartir esto