Introducción

Llevo un tiempo pensando en como enfocar la parte de inversión de mis finanzas personales. Y aunque tenía un par de estrategias en proceso (fondos de inversión pasiva e inmuebles), al final me he decantado por realizar una estrategia basada en dividendos, concretamente una estrategia de Buy&hold de inversión por dividendos.

¿Cómo enfocar esta estrategia? Si aún no conoces esta estrategia te recomiendo que primero leas el siguiente artículo Vivir del dividendo.

¿Y por que voy a realizar esta estrategia? Porque es adecuada para mi y para mi familia. Buscamos en el largo plazo obtener unas rentas adicionales y no depender únicamente de la fuente de ingresos principal, el trabajo.

Para recordar un poco, una estrategia por dividendos a largo plazo se caracteriza por comprar empresas de calidad, estables y con un largo historial de reparto de dividendos.

En internet hay cantidad de páginas, foros y libros que explican esta estrategia. Grandes autores de páginas y foreros con unas historias increíbles. Algunos buscan la independencia financiera, otros simplemente un complemento a sus ingresos. Pero lo más increíble, es que esta estrategia de inversión, que me parece apta para cualquier persona, por su sencillez, seguridad y sobre todo por su sentido común, no la esté aplicando todo el mundo que pretenda mejorar su vida financiera a largo plazo.

Lo más difícil a la hora de aplicar esta estrategia, no es la parte técnica, ni entender los números de las empresas, sino integrarla dentro de ti. Creer en ella y tener claro lo que estás haciendo y para que. Porque durante la estrategia (a lo largo de los años) habrá muchos momentos difíciles que sino tienes claro lo que estás haciendo mandarás todo al traste. Eso mismo, es de lo que quiero hablar hoy, y más adelante explicaré la forma de implementarla y seguirla, tal y como lo voy hacer yo.

Psicología de la estrategia

La parte Psicológica es la más dura. Al menos así ha sido en mi caso. Mis inicios con los mercados fueron más cercanos al trading que a la inversión, por lo que sin querer me volví cortoplacista. Mi idea era estar casi siempre fuera del mercado. Entradas rápidas, basadas más en análisis técnico, limitando la pérdida e intentando alargar los beneficios. El nivel de concentración y de estrés es bastante superior. Total mi preocupación era comprar acciones creyendo que subirán mucho en el corto plazo con un objetivo claro: Venderlas para ganar mucho dinero en poco tiempo. Fue otra época de mi vida.

No estoy para nada en contra de esta forma de operar, de hecho lo sigo haciendo pero de una forma más relajada y  complementaria. Pero te mentiría si no te dijera que desde mi punto de vista es mucho más complicado obtener buenos resultados en el largo plazo. Y además con el sentimiento que a lo largo de los años estás en el mismo punto.

La mayoría de la gente, como es mi caso, no se ha parado a pensar realmente lo que supone esta estrategia basada en dividendos. Si que la “conocía”, pero no la había interiorizado. Y esa es la clave.

Pero, existe un día donde tu mente hace “clic” y todo empieza a tener sentido.

Un día hablando con un buen amigo sobre la bolsa, me contó que una tía suya de 67 años,  jubilada, había recibido en una herencia una cartera de acciones de un valor aproximado 350000 €. Era una cartera formada únicamente con 7-8 valores españoles y del sector defensivo (electricidad, gas, alimentación..).

Guauu, 350.000 euros, pensé. Pero eso no era lo importante. Me contó que cada año recibía en su cuenta aproximadamente unos 15000 euros. Y que cada año recibía más que el anterior, sin hacer absolutamente nada.

El clic apareció cuando me dijo que ella no seguía la bolsa, y no sabía a cuanto estaban sus acciones, y tampoco sabía cuanto valía su cartera. En realidad no quería saberlo, no le importaba. No tenía absolutamente idea de nada ni intención de venderlas. Lo único que sabía es que en diferentes meses del año recibía un complemento extra a su pensión, y era más que suficiente para llevar la vida que ella quería vivir hasta que llegara su hora y sin tener el estress de que su patrimonio terminara. Después esa cartera la heredará quien corresponda.

¿No os parece increíble el concepto? Tienes unas rentas crecientes todos lo años, sin hacer absolutamente nada y sin tener el estrés añadido de estar agotando tu patrimonio. Al contrario, va aumentando.

Revelaciones

Fue en ese momento donde decidí investigar un poco más sobre esta estrategia y encontré las siguientes revelaciones:

  • Si crees que dentro de 20-30 años la economía estará mejor que ahora, está claro que tienes que invertir hoy.
  • Por tanto el precio por adquirir HOY una empresa de calidad no debería importar tanto en el largo plazo.
  • Lo mejor es pensar en las acciones como si compraras un sofá. Gastas dinero en un sofá porque tiene una utilidad ¿no? Sentarse en él. No piensas en deshacerte nunca a no ser que su deterioro sea significativo. Realizas la compra y te olvidas del dinero gastado. Tu finalidad es comprar las acciones para que te de una renta en un futuro, olvidándote del dinero gastado.
  • Olvidarse de lo que has gastado por las acciones es fundamental. Pero eso no significa que se compre a cualquier precio. Hay que realizar un estudio previo y comprar a un precio razonable (no burbuja). Los momentos adecuados serían retrocesos o “cracks” de la economía global, donde las acciones bajan sobre todo por miedo (irracionalidad del mercado) o en su caso cuando las empresas adecuadas para esta estrategia pasan por problemas temporales. Es en esos momentos cuando tienes que echarle valor y realizar lo que nadie hace. COMPRAR.
  • Aunque nuestro fin es percibir rentas, también queremos que nuestro patrimonio aumente. Va todo unido. Si estas invirtiendo en empresas sólidas que cada año reparten más dividendo, es porque cada vez ganan más dinero, por lo que su valor también va creciendo. Existen estudios que demuestran que las empresas más rentables a largo plazo son en conjunto las que más cuidan los dividendos.
  • Compra acciones de empresas que entiendas, líderes en su sector, y que sean adecuadas para el largo plazo dado su carácter de estabilidad. Suelen ser aquellas que aunque la economía vaya mal, la gente seguirá utilizando: Comida, ropa, seguros, suministros… No buscamos en principio tecnológicas, aunque hay algunas empresas que si pueden ser aptas para el largo plazo.
  • Podría ser que alguna empresa salga rana, para estar más tranquilo diversifica en número de empresas, sectores, geografía e incluso si la cartera va creciendo en brokers.
  • No existe un número mágico de empresas para tener en cartera. Utiliza el sentido común. El número idóneo sería el que te permitiera tener un cierto seguimiento de la cartera y aquel por el cual si una empresa quebrara (siendo difícil este caso, nunca se sabe) no suponga un trastorno para tus rentas pasivas, que al fin y al cabo es lo que buscamos.

Conclusiones

El fin de este artículo, es que entiendas la lógica de esta estrategia. Que la integres mentalmente y que te alejes de ese ruido bursátil al que nos tienen acostumbrados. Si no crees en ella, es fácil que mañana compres unas acciones, les de por bajar y empieces a dudar. Piensa que la compra es para el largo plazo. También puede ser que compres una empresa y en no tanto tiempo cojas una subida grande y veas tus acciones revalorizadas un 50% o 100% y quieras venderlas. Piensa que si vendes se va todo al traste.

La estrategia es Buy&Hold. Se compra y se mantienen para siempre (mientras que cumplan los criterios por los que compraste), hasta que las hereden quien corresponda.

Vivir de las rentas (dividendos) no es gastarse el dinero ahorrado, sino gastar las rentas que te producen tu patrimonio, y encima haciendo que ese patrimonio sea cada vez mayor.

Jose

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