Las comisiones de gestión son aquellas que cobra la gestora por el hecho de hacer su trabajo, es decir, sus honorarios. Es una fuente muy grande de ingresos, ya que se cobra por patrimonio gestionado, por lo que independientemente de que el fondo vaya bien o vaya mal, la gestora hará un apunte diario en la cuenta del fondo llevándose su parte. ¿Es justo? He oído a muchos clientes alegar que solo deberían cobrar en caso de beneficio. Bueno, ese es otro debate que abriremos más adelante, voy a centrarme en explicar que tipos de comisiones hay y por que se cobran.

TIPOS DE COMISIONES

gestión

2,25 %

depósito0,20 %
resultados18 %
mixtapatrimonio 1,35 % / resultados 9%
suscripción5 %
reembolso5 %

Estas son las comisiones máximas a cobrar.

Comisión de gestión: se cobra por la gestión del patrimonio, en base a las decisiones del equipo gestor y política de inversión del propio fondo. Entres las funciones de la gestora esta aportar servicios jurídicos y contables, atención al inversor, determinación del valor liquidativo, cumplimiento normativo, distribución de rendimiento (en su caso) y atender a las suscripciones y reembolsos de los participes.

La comisión máxima de gestión a cobrar es del 2,25%. Cuantos mas activos de renta variable tenga el fondo, esta comisión será más cara, ya que requiere la inversión en acciones o derivados conlleva una mayor labor el estudio. Los fondos de renta fija o mixtos tienen una comisión menor, ya que la gestión de la renta fija (invertir en letras, bonos u obligaciones) lleva menos tiempo.

Comisión de depositaria: junto a la comisión de gestión, siempre aparecerá en todos los fondos. El máximo a cobrar es del 0,20%,. La entidad depositaria tiene en sus funciones administrar y custodiar los valores pertenecientes a la sociedad gestora, mantener la tesorería del mismo, realizar cobros y pagos ordenados por la gestora, comprobar que las operaciones se realizan a precios legales y supervisar y vigilar la gestión de la gestora.

Comisión sobre resultados: comisión a aplicar sobre la revalorización del fondo.

Comisión mixta: algunos fondos mantienen un sistema de cobro de comisiones mixta. Se da sobre todo en fondos de renta variable, donde la comisión de gestión es menor, siendo el máximo de 1,35%, y aplican una comisión sobre el beneficio anual, máximo del 9%. Este método es buena opción, ya que obliga a los gestores a ser lo más hábiles posible para obtener un mayor beneficio. Tenemos que huir de los fondos que cobran una comisión de gestión mayor que la media de su categoría y esta obteniendo una rentabilidad por debajo del índice de referencia. Pero no debemos descartar un fondo por su elevada comisión de gestión, si es resultado es bueno o de los mejores, en este caso, merecerá la pena pagar un poco más para obtener unos mejores resultados.

Comisión de suscripción: comisión que se cobra al entrar en el fondo. Es raro que aparezca, suele estar en fondos que no quieren admitir más patrimonio o garantizados donde el periodo de comercialización ha terminado.

Comisión de reembolso: comisión que se cobra por retirar dinero del fondo. Hace unos años, cada vez en desuso, se abrían las llamadas “ventanas de liquidez”, periodo por el cual era cuando se podía solicitar el reembolso del fondo. Esta comisión puede aparecer en determinados fondos que nos piden una estancia mínima, de 3,6 o 12 meses, periodo en el que el gestor quiere mantener el patrimonio para estructura la cartera de activos.

LA MARCA DE AGUA

Este concepto aparece sobre todo en carteras de gestión discrecional, que no son mas que carteras de fondos de varias gestoras, diversificadas por activos, divisas, zonas geográficas y mercados, muy utilizadas en el mundo de la banca privada.

Estas carteras, por lo general, cobran una comisión de depósito, normalmente en el 0,5% sobre el pAtrimonio, y una comisión sobre beneficios, y esta dependerá del comercializador o la entidad.

En estas carteras, se aplica lo llamado “marca de agua” (high watermark), que sirve para que el inversor no pague dos veces por la misma rentabilidad obtenida. Aquí, la comisión por rentabilidad no puede cobrarse hasta superar un nivel previamente alcanzado.

Como podemos ver en la gráfica, partiendo de un precio inicial de 100 €, tras un año, el fondo cobrará una comisión sobre beneficios ya que se revalorizó un 40%, llegando a un precio de 140. En el segundo año, el fondo disminuyo de valor, por lo que esta comisión no se cobra. En el tercer año, hay revalorización y se vuelve a cobrar, pero solo por la rentabilidad que va del precio de 140 a 160, ya que hasta 140 ya había sido cobrada anteriormente.

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