A todos nos preocupa el dinero pero pocos aprendemos su estructura interna.

Si quieres cambiar tu relación con el dinero debes conocer sus diferentes aspectos y modificar creencias instaladas en nuestra mente.

1.- Revisa el concepto del dinero

Muchos consideran al dinero el mal en persona. Es terrenal y saca lo peor de nosotros. En cambio, otros piensan que puede ser la solución a todos sus problemas y lo veneran girando su vida en torno a este.

El dinero no es ni bueno ni malo. Su maldad o bondad viene de su uso.

El capital no es un mal en si mismo. El mal radica en su mal uso. » Mahatma Gandhi 

La concepción del dinero dependerá  de las creencias instaladas en nuestro cerebro provenientes de nuestro entorno más directo, familia, educación, experiencias…

Tu educación financiera será distinta si tus padres asumían riesgos o si al contrario eran muy conservadores.

2.- ¿Como tratar al dinero?

El dinero es un elemento de intercambio. El dinero es solo dinero y el valor que quieras darle solo depende de ti, de tus necesidades y deseos reales.

Tu decides su valor. El dinero ayuda a cubrir necesidades básicas (y no tan básicas) y a cumplir sueños.

El dinero es un medio para conseguir tus deseos, proyectos, metas y en todo caso podrá ser el resultado de conseguir esas metas pero no es el fin en si mismo.

El dinero no debe ser tu principal motivador pero lo necesitas.

3.- Piensa en términos de abundancia

Actualmente la relación de escasez o abundancia  con el dinero es fruto del entorno y  la educación recibida. Influye tu grupo social y las creencias adquiridas a lo largo de tu vida.

La visión no será la misma si vienes de un entorno donde el dinero ha sido escaso que si al contrario nadabas en la abundancia. Tu percepción  y relación habrá  sido diferente.

Si vas a pensar de todas formas, piensa en grande.-Donald Trump

La ley de la atracción afirma que aquello en lo que te enfocas lo atraes. Si tu enfoque es la carencia eso atraerás. 

Tiene algo de sentido. Es imposible atraer riqueza a tu vida cuando te enfocas en la falta del mismo. Tu cerebro no generará las sinopsis adecuadas  para encontrar la riqueza si tu enfoque es incorrecto. Abundancia si, pelea no.

Pelear con el dinero es gastar más de lo que ingresas, realizar gastos impulsivos o emocionales, ser un uraño o enfocar tus pensamientos en la escasez, etc..

Si no quieres bloquear el curso natural del dinero tu relación debe ser amistosa.

4.- La importancia de un plan

Una de las claves de la inteligencia financiera es construir una estructura sólida y rentable para garantizar tu futuro financiero y el de tu familia. Si no lo sabías aún, uno tiene más inteligencia financiera cuanto más consigue generar ingresos sin trabajar.

Vivir el presente hoy, no significa no poder planificar tu futuro financiero mañana.

El futuro es incierto. No sabemos si cobraremos las pensiones o si nos quedaremos sin trabajo. Cualquier cisne negro puede aparecer.

No puedes predecir todos los acontecimientos pero si puedes disminuir los riesgos con un buen plan financiero.

5.- No descuides el presente

Da igual ser rico o pobre, tarde o temprano todos morimos y todos podemos caer enfermos. Muchas veces (casi siempre) pasamos nuestra vida enfocándola al futuro y descuidando el presente.

Queremos hacer dinero a toda costa para proporcionarnos un futuro mejor ya sea para uno mismo o para la familia, pasando por encima de nuestro presente dejando de vivir momentos que solo hoy podrás vivir, llegando incluso a veces a dañar nuestra salud  y  también a aquellos que nos rodean por no saber parar a tiempo.

¿De verdad quieres ganar 8000 euros al mes si trabajas 16 horas diarias?. No tienes tiempo para nada y el estrés es tu mayor acompañante.  Quizá seas rico en la cuenta corriente pero libertad tienes poca. Y riqueza y libertad deben ir de la mano.

Relacionamos el éxito con la cantidad de dinero que ganamos.  Parece que por mucho tiempo y trabajo que dediquemos a ganar dinero nunca tendremos suficiente.

No caigas en la trampa de estar atrapado en el mañana. Acumular dinero para el futuro está bien. Tener un plan también. Pero no descuides el presente, porque puede que ese mañana no llegue nunca.

6.- Ejercicios sencillos para practicar

Reflexiona sobre la educación financiera recibida. Escribe lo que piensas del dinero y las creencias  que tienes instaladas.

Comienza a ejercitar tu inteligencia financiera. Toma conciencia cuando realizas un gasto y distingue cuando estás siendo impulsivo o es una compra racional.

Empieza a revisar tu economía familiar. ¿Necesitas disminuir gastos? ¿Aumentar ingresos?.

¿Cómo es tu relación dinero-tiempo? ¿Cuanto vale tu tiempo? ¿Quieres ser millonario en tiempo o en dinero? ¿O en ambas?

Ha llegado la hora de cambiar tu mentalidad.

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